
Amy Foster
Yanko Gooral, un campesino de los Cárpatos, es arrastrado hasta la costa inglesa después de que zozobre el barco de emigrantes en el que viajaba rumbo a América, donde, engañado por una red ilegal de emigración, aspiraba a labrarse un próspero porvenir. Tras el hambre, el frío, el estupor y la desesperación que sufre durante el naufragio, los habitantes del pequeño pueblo al que llega, presos del irracional pavor que les infunde la otredad de ese extranjero que no habla una sola palabra de inglés, lo reciben con hostilidad: lo apedrean, lo encierran en un cobertizo y lo tildan de demonio o de lunático. Sólo Amy Foster, una joven poco agraciada y tarda de pensamiento, intenta poner fin a su aislamiento mostrándole misericordia. Pero ¿podrán el amor y la compasión salvar a Yanko de su infinito desamparo? Conrad nos brinda una descarnada novella de tintes autobiográficos sobre la infranqueable soledad y la incomprensión a las que, aún hoy en nuestras sociedades –supuestamente civilizadas–, abocamos a cualquiera que sea diferente.
