
El enamoramiento es un rasgo único de la especie humana. Nuestras habilidades para proyectar el futuro, comunicarnos mediante el lenguaje y producir pensamientos abstractos y complejos se alían con mecanismos más primitivos y nos exponen a los flechazos. Muchas otras especies de mamíferos también saben lo que es desear y añorar a sus parejas, pero no llegan a trenzar una relación tan compleja como los seres humanos porque sus cerebros no son tan sofisticados. El cerebro enamorado trata el amor desde una perspectiva científica: el placer, la reproducción, la monogamia social, los tipos de vínculos, la ilusión de los primeros encuentros, el sexo, la estabilidad, la ruptura y su superación. Entenderemos también que el enamoramiento es un comportamiento profundamente irracional. C